Las emociones de un equipo de trabajo son contagiosas
En la actualidad la ciencia y la tecnología, nos aporta día a día información acerca de cómo funciona el cerebro. Hoy podemos saber qué neuronas se activan en nuestro cerebro ante la existencia de un comportamiento determinado, por ejemplo: pensar en algo, mirar, o tomar una decisión.
Y esta es la razón por la que la neurociencias atrapa nuestro interés. Podemos tomar conciencia del por qué de nuestras propias conductas.
En este artículo comenzaré hablando sobre las neuronas espejo, que son llamadas también las neuronas de la empatía o las neuronas de lo social, porque ellas son las que nos permiten relacionarnos con los demás.
La neuronas espejo, se ponen en funcionamiento cuando se empieza a sentir una empatía por el otro, sea positiva, de aceptación, o negativa, de rechazo. El estado de empatía, permite anticiparse al estado de ánimo del otro. La persona divisa qué le está pasando a la otra, y así puede detectar sus intenciones.
Daniel Goleman afirma: somos seres empáticos, capaces de percibir, no sólo cómo se encuentra anímicamente el otro; sino que de algún modo, podemos llegar a absorber esa energía, y sentirnos del mismo modo.
Por otra parte, esta neurona, permite aprender por imitación. En neurociencias se dice que, el hábito nuevo es generado por la repetición de un ejercicio.
Una persona imita por dos razones, por la empatía que aparece cuando se relaciona con los demás y por repeticiones de una conducta determinada. Cuando se activa la neurona espejo, y entendemos la intención del otro, también posibilita la imitación de la conducta. Al imitar al otro también, se aprende.
¿Qué sucede con los grupos? Los grupos amplifican los extremos. Si es muy negativo, el grupo lleva a algo muy negativo y si es positivo, a algo muy positivo.
Un integrante de un grupo puede contagiarse del estado de ánimo del otro. Si el grupo tiene “mala energía”, se contagia este comportamiento. La neurona espejo se activa y los integrantes nuevos empiezan a mimetizarse con el estado de ánimo del grupo. De la misma manera, podemos activarnos para influir emocionalmente de un modo positivo para contagiar a los demás.
En el siguiente video podemos ver lo que nos dice el neurocientífico Marco Iacoboni: “Riendo o estando tristes podemos influir en nuestra mente en una u otra dirección. Se puede hacer en ambos sentidos, sabemos que las emociones son contagiosas. Si hay mucha felicidad en una habitación y alguien se incorpora al grupo acabará sintiéndose más feliz. Porque existe una transmisión de emociones de una persona a otra.”
Video: Eduardo Punset repasará en esta entrevista al Neurocientífico Marco Iacoboni, de la Universidad de California, los fantásticos poderes de las neuronas espejo.
El Neuromanagement se encuentra al servicio del liderazgo de las personas de una organización. Considera a una empresa como una organización social e intenta ayudar a los líderes a que contagien a sus equipos de trabajo de estados de ánimo positivos. Nos ayuda a repensar y a reflexionar sobre los vínculos interpersonales entre los integrantes de un equipo de trabajo, incluido el líder.
En mi opinión, las empresas tendrán el desafío de establecer una nueva manera de relacionarse con la gente, que no esté basada en un orden jerárquico, sino funcional.
Los resultados que hoy quieren con la gente (calidad, innovación, rentabilidad, productividad, etc.) no es posible lograrlo desde el diseño organizacional jerárquico que se utiliza en la mayoría de las empresas. Porque la jerarquía no transfiere conocimiento, ni confianza, sólo te dice lo que tenes que hacer. No hay interconexión, porque la jerarquía es una relación asimétrica. No te permite intercambiar ideas, opiniones, ni generar confianza para que la persona sea creativa y aporte algo nuevo a la empresa.
La neurociencias, como materia interdisciplinaria, permite que las personas puedan generar un ámbito de confianza, de pertenencia, donde las personas se sientan recompensadas. Ya no sería necesario manifestar el poder a través de la coerción.
Las organizaciones deberán entonces,
- Conocer cómo funciona el cerebro de la gente para lograr que hagan lo que ellas quieren sin que las personas se sientan amenazadas o castigadas cuando no lo hacen.
- Desarrollar espacios de pertenencia
- Cambiar su diseño organizacional jerárquico por uno funcional y
- Elaborar estrategias para lograr comportamientos positivos tales como: Que las personas
- Sean más eficaces en la toma de decisiones
- Adquieran mejores técnicas para implementar procesos de cambio
- Puedan comunicar mejor sus ideas
- Implementen nuevas herramientas en materia de planificación
- Sean líderes autónomos y testimoniales
- Desarrollen nuevas técnicas para lograr que los equipos de trabajo desplieguen todo su potencial.
La idea es generar estrategias que posibiliten que los líderes tengan repuesta cuándo preguntan ¿¡Cómo hago que la gente haga lo que yo quiero!?
Josefina Elisii
Fuentes: Eduardo Punset- http://www.eduardopunset.es
Tags: negocios, neurociencias, recursos humanos
sep 17, 2011
Hola Jose,
Te felicito, muy inetresante el artículo.
Saludos
sep 22, 2011
¡Muchas gracias Paola! me Alegro que te haya gustado!