Toma de decisiones en tiempo real -Neuromanagement-
A las personas de ámbitos de negocios y empresas se les requiere que tomen decisiones en un mundo como el de hoy; competitivo, convulsionado y en un contexto de incertidumbre. Pero esto no es la novedad, porque desde siempre se tomaron decisiones, la novedad es la velocidad en que se exige que se tomen decisiones.
Lo vemos en todos los ámbitos de nuestras vidas. En el contexto empresarial los empleados están impelidos a tomar decisiones en todos los niveles de responsabilidad, y cuando no están en la empresa deben seguir tomando decisiones casi online.
La estrategia gerencial del siglo XXI es la velocidad, es así que Phillip Kolter dice “La velocidad será crucial. Los competidores se mueven rápido. Las apariciones de la oportunidad en el mercado son cada vez más cortas y los clientes quieren las cosas ya”.
¿Cómo podemos colaborar en el desarrollo de la habilidad en la toma de decisiones desde las neurociencias?
Debemos conocer cómo funciona el cerebro para poder actuar y focalizarnos en entrenarnos en aquellos aspectos neuronales que intervienen en la toma de decisiones para que nuestro comportamiento, al momento de ser requerido por las circunstancias, sea más fluido. La presión, que muchas veces el contexto genera, la falta de control sobre los acontecimientos, nos coloca en una situación de estrés. Y si esta situación es demasiado perturbadora para nosotros porque nos está exigiendo una decisión inmediata deberíamos ocuparnos de no disminuir nuestras capacidades intelectuales superiores (en otro momento hablaremos de ello), en otras palabras “no se apaguen las luces del cerebro”.
Si estamos entrenados cerebralmente y ejercitamos nuestras respuestas a diferentes situaciones, en primer lugar, podemos: tener mayor control de la situación, en consecuencia no sentir un alto nivel de estrés (el nivel de estrés es directamente proporcional al mayor o menor control que tenemos del entorno y de la previsión que tenemos de la decisión a tomar), en segundo lugar, tener velocidad de respuesta y ser más asertivos en la decisión.
Veamos el video del Dr. Antoine Bechara, profesor de la Universidad de Iowa, EEUU, que tan didácticamente nos explica cómo tomamos decisiones.
Es por ello recomiendo que el entrenamiento personalizado con ejercicios sobre comparaciones y prácticas sistemáticas sobre la toma de decisiones entre diferentes alternativas, se conviertan en hábitos. Del mismo modo que se entrenan los deportistas de alta competición. Un tenista no practica con la pelota todo el tiempo, mucho de su entrenamiento pasa por la repetición del movimiento de sus piernas para que cuando esté en la cancha no tenga que pensar qué movimiento debe hacer. El pensamiento en los momentos de presión lentifica la decisión pero la rapidez sin sistema y sin entrenamiento previo es entregarnos al azar.
¿Usted jugó alguna vez al ajedrez con reloj? A medida que se entrenan la secuencia de jugadas y movimientos se realizan casi automáticamente. A medida que avanza el juego, la estrategia personal y la habilidad que haya desarrollado cada jugador, hará la diferencia.
Es cierto que el temor y la incertidumbre nos paralizan en la toma de decisión pero justamente se minimizan si podemos identificar todas las posibles variables que intervienen en una decisión. De esta manera podremos disminuir el temor y la incertidumbre.
¿Por qué nos cuesta decidir? Porque pretendemos riesgo cero, como no sabemos cómo encontrar todos los elementos que intervienen, porque nos lleva tiempo y esfuerzo, nos consume mucha energía preferimos no tomar decisiones, o postergarlas.
¿Es posible tomar decisiones en tiempo real? El entrenamiento planificado y sistemático nos permite responder hábilmente cuando estamos en situación de decidir rápidamente, como en una reunión con nuestro equipo de trabajo, en una negociación y en la vida en general.
Espero que les haya gustado y por favor, si desean dejar comentarios serán ¡Bienvenidos!
Hasta la próxima
@Josefina Elisii
Tags: decisiones, ejecutivos, neurociencias